El martes fue una noche larga para el Miami Heat. El equipo nunca se sintió cómodo en la cancha y terminó pagando caro su falta de puntería, una situación que ahora intenta dejar atrás mientras sigue su gira con una visita a Chicago.
La caída frente a Minnesota no solo pesó en el marcador. También dejó dudas sobre el momento anímico del grupo. Bam Adebayo lo explicó sin rodeos. Para él, el equipo atraviesa una etapa extraña de la temporada, una en la que los tiros no están entrando y la concentración se vuelve clave para no perder el rumbo.
Los números respaldan esa sensación. Ante los Timberwolves, Miami lanzó apenas para un 35.7% de efectividad y fue superado 122-94. El contraste es claro si se mira lo ocurrido días antes en casa, donde el Heat había rondado el 47% en sus dos compromisos previos. Aun así, el martes marcó la tercera vez en la campaña que el equipo se queda por debajo de los 100 puntos, algo que se repite desde mediados de diciembre.
En medio del mal momento colectivo, Norman Powell volvió a tomar la bandera ofensiva. El máximo anotador del equipo sumó 21 puntos y fue el principal sostén en ataque. Tyler Herro lo acompañó con 17 en su regreso tras perderse 13 partidos por una contusión en el dedo del pie derecho. Volvió desde la banca, una imagen poco habitual, pero el técnico Erik Spoelstra aclaró que fue una decisión puntual mientras se ajusta la rotación por las lesiones.
Powell fue claro al hablar del siguiente paso. Más allá de quiénes jueguen, el plantel necesita simplificar, dejar de complicarse y mostrar un básquet enfocado en competir cada noche.
Del otro lado estará Chicago, que vuelve a casa tras estirar su mala racha. Los Bulls cayeron el miércoles 108-93 en Detroit y sumaron su tercera derrota consecutiva. El duelo fue parejo durante tres cuartos, pero en el cierre los Pistons marcaron diferencias con más fuerza cerca del aro y dominio en los rebotes.
Billy Donovan, entrenador de Chicago, apuntó justamente a ese tramo final. Su equipo sufrió cuando el rival impuso físico y tamaño, algo que terminó inclinando el partido.
Ayo Dosunmu fue el mejor de los Bulls con 24 puntos. Matas Buzelis y Nikola Vucevic aportaron 20 cada uno, con Vucevic destacando además con 16 rebotes. Buzelis atraviesa un buen arranque de año y ya suma tres partidos de al menos 20 puntos en enero, mostrando confianza en ataque. La posible vuelta de Coby White, ausente por una molestia en la pantorrilla derecha, es una de las noticias que Chicago espera confirmar antes del choque.
Para Miami, el partido tiene un valor extra. Un triunfo le permitiría dividir la serie de cuatro juegos de la temporada ante los Bulls. El antecedente más reciente fue contundente: el 21 de noviembre, el Heat aplastó a Chicago 143-107 como visitante, con Kel’el Ware firmando 20 puntos y 14 rebotes.
Ware, además, vive un tramo sólido bajo los tableros, con al menos un rebote ofensivo en 18 partidos seguidos, la mejor racha de su carrera. Chicago también tiene sus cartas. White suele crecer ante este rival y Vucevic ha sido constante, con doble-doble en cuatro de sus últimos cinco cruces frente al Heat.
Con dos equipos necesitados de respuestas, el duelo del jueves aparece como una buena medida para saber dónde están parados. Para Miami, es una prueba de carácter. Para Chicago, una chance de cortar la mala racha en casa.

