El Super Bowl 60 se jugará este domingo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Será la final número 60 de la NFL y enfrentará a New England Patriots con Seattle Seahawks en un partido que, según el mercado, promete tensión hasta el final.
Las proyecciones de Cloudbet, plataforma dedicada al análisis de tendencias deportivas, colocan a Seattle como favorito para quedarse con el título. Aun así, el pronóstico no apunta a una resolución cómoda. Las cifras reflejan un cruce parejo, donde cada error puede pesar.
Seattle aparece con un 67% de probabilidad de victoria, frente al 33% de New England. Las cuotas acompañan esa lectura: 1.45 para los Seahawks y 2.88 para los Patriots. Sin embargo, el spread de -4.5 puntos, con apuestas repartidas de forma similar, sugiere que el margen esperado es corto.
En cuanto al desarrollo del juego, el mercado anticipa un ritmo más ofensivo que en otras finales recientes. El total de puntos está fijado en 45.5, con ligera preferencia por el Over. La idea es un partido con posesiones largas, avances constantes y poca especulación.
A nivel individual, Sam Darnold concentra buena parte de la atención. El mariscal de campo de Seattle no aparece proyectado para una noche de cifras desbordadas, sino para un trabajo ordenado. Se le estiman 229.5 yardas por pase, cerca de 29.5 intentos y más de 19.5 completos, con énfasis en cuidar el balón.
La línea de menos de 1.5 intercepciones refuerza esa lectura. El escenario más repetido en el mercado contempla uno o dos pases de anotación, suficientes para inclinar el resultado sin necesidad de riesgos innecesarios. A pocos días del kickoff, los mercados de ganador y MVP todavía muestran movimientos. Seattle llega mejor posicionado, pero con una exigencia clara: ejecutar sin fisuras. El Super Bowl 60 se presenta como una final de detalles, donde una sola jugada puede cambiar toda la historia.

