Esta noche se baja el telón de la Ronda de Comodines de la NFL con un duelo que concentra miradas. Los Pittsburgh Steelers reciben a los Houston Texans en un partido que entrega el último boleto a la Ronda Divisional de la Conferencia Americana. Para Aaron Rodgers, el encuentro también tiene un peso personal: otra oportunidad de extender su legado tras su salida de Green Bay en 2023.
Quien salga vencedor tendrá un reto inmediato. El próximo domingo 18 de enero deberá viajar para enfrentar a los New England Patriots, en un horario que la liga aún no ha hecho público.
New England ya espera rival luego de una sólida presentación en casa. Los Patriots llegaron a los playoffs como el segundo sembrado de la AFC, con marca de 15-3, y aprovecharon esa posición para recibir a Los Angeles Chargers. El resultado fue claro: triunfo 16-3 y pase directo a la siguiente ronda.
El partido ante los Chargers se jugó, en buena parte, desde las defensas. La primera mitad fue cerrada, con poco espacio para maniobrar. Tras el descanso, Drake Maye mostró mayor calma con el balón y empezó a ganar terreno con sus piernas. La jugada clave llegó en el último cuarto, cuando escapó de la presión y conectó un pase preciso con Hunter Henry para el único touchdown del encuentro.
Del lado de Los Ángeles, la noche fue cuesta arriba para Justin Herbert. El mariscal fue presionado sin tregua y terminó siendo capturado en seis ocasiones por el frente defensivo de los Patriots. La falta de protección marcó el rumbo del ataque visitante.
Para Jim Harbaugh, entrenador de los Chargers, el plan suele partir del juego terrestre. Esta vez no funcionó. La línea defensiva de New England cerró todos los espacios y forzó a los Chargers a lanzar más de lo previsto. El ataque se volvió predecible y perdió efectividad con el correr de los minutos.
La Ronda de Comodines de la AFC también dejó un partido vibrante el domingo por la tarde. Los Buffalo Bills remontaron y vencieron 27-24 a los Jacksonville Jaguars en un cierre cargado de tensión. Josh Allen volvió a ser decisivo y lideró a su equipo cuando más lo necesitaba.
Jacksonville tuvo la opción de empatar en el último minuto, pero Trevor Lawrence, que venía jugando a gran nivel, lanzó un pase interceptado que apagó la ilusión de los Jaguars.
A Buffalo le costó encontrar espacios ante la defensa rival durante la primera mitad. Todo cambió en el último cuarto. Allen comandó dos anotaciones: primero con un envío a Dalton Kincaid y luego con una carrera de una yarda que selló la ventaja definitiva.
Por haber clasificado como sexto sembrado de la conferencia, los Bills deberán salir a la carretera en la siguiente fase. El sábado 17 de enero visitarán a los Denver Broncos, que llegan descansados tras terminar la temporada regular como el mejor equipo de la AFC y asegurarse una semana libre antes de la Ronda Divisional.

